De la torre de Babel a las campañas políticas de los candidatos cristianos
Por Zabdiel Torres. Llegar al cielo y “hacerse de un nombre” fue el propósito de los constructores de la torre de Babel (Gn. 11:4). La consecuencia de tal intento fue que Dios confundió sus lenguas y esparció al pueblo por toda la tierra. ¿Por qué hizo Dios tal cosa? La Biblia nos dice que sustituyeron la piedra por el ladrillo y la mezcla por el betún (Gn.11:3); es decir, aunque quizá su intención era aparentemente buena, reemplazaron los materiales y las formas de Dios (Ex. 20:25) por métodos humanos que no sirven para hacer Su voluntad.
A primera vista, la idea de que los hijos de Dios ocupen cargos públicos parece muy buena, pero el problema es la forma en la que se pretende llegar al gobierno. La política es, por definición, la lucha por el poder y las campañas políticas son una fase de esa lucha. Sin embargo, la lucha del cristiano no es terrenal sino espiritual (Ef. 6:12). Los candidatos “cristianos” que entran a la lucha por el poder sucumbirán irremediablemente en el terreno espiritual.
Max Weber, creyente y sociólogo alemán, escribió en su libro El político y el científico: “[…] quien se dedica a la política establece un pacto tácito con los poderes satánicos que rodean a los poderosos. [...] Quien busque la salvación de su alma y la redención de las ajenas no la encontrará en los caminos de la política, cuyas metas son distintas y cuyos éxitos sólo pueden ser alcanzados por medio de la fuerza” (Colofón, 2005, p.75). A pesar de nuestras buenas ideas, los caminos del hombre no pueden ser los mismos caminos de Dios (Is. 55:9).
En la Biblia encontramos el testimonio de dos grandes hombres de Dios que ocuparon cargos importantes de gobierno: José (Gn. 41:40-42) y Daniel (Dn. 2:48-49). En ambos casos, fueron llamados al poder a causa de su buen testimonio y de la sabiduría de Dios depositada en ellos. Ninguno de ellos luchó por el poder con sus propias fuerzas o a través de la política. Sus palabras y sus consejos demostraron que no hay otro dios más alto que el nuestro y el temor del poderoso ante la grandeza del Todopoderoso obligó a que esos varones fueran enaltecidos sobre todos los hombres sin buscarlo.
Los cristianos somos la luz del mundo (Mt. 5:14), no por mérito propio, sino porque Jesucristo es la luz del mundo (Jn. 8:12). La luz del Señor debe resplandecer en nosotros para que el mundo vea nuestras buenas obras y Dios sea glorificado (Mt. 5:16). Lamentablemente, los candidatos cristianos que actualmente están en campaña no dan testimonio de su fe, ni se distinguen de los demás políticos. Usan los mismos métodos del mundo. La hipocresía no solamente consiste en aparentar lo que uno no es, sino también aparentar no ser lo que uno realmente es. Todos los candidatos cristianos en campaña pasan desapercibidos y jamás se declaran abiertamente como cristianos, ni se comportan como tales. Esto es disminuir la luz con el fin de no molestar a las tinieblas. Eso es hipocresía.
Peor aún, algunos candidatos cristianos comienzan a dar un mal testimonio en su proceder durante sus campañas políticas. Algunos son pastores o pastoras de iglesias, y sus oponentes políticos los acusan de violar el artículo 55 de la Constitución Mexicana que establece como requisito para ocupar un cargo de elección popular no ser ministro de ningún culto religioso.
El poder corrompe, y ninguno de los actuales candidatos que lleguen al poder estará exento de ese mal. ¿Ese es el testimonio que como cristianos debemos mostrar al mundo? ¿Qué resultado obtendremos de conformarnos y alinearnos al mundo como ladrillos y de asociarnos con los impíos con betún (los partídos políticos que son un pegamento falso, artificial, cuyo agente de unificación solo es el interés personal)? Lo mismo que sucedió con los entusiastas constructores de la torre de Babel, una torre que jamás llegó a ninguna parte: confusión y un pueblo esparcido.
PUBLICACIÓN: 2011-10-01 17:31:16hrs.
Añade un comentario
Búsqueda:
Boletín UC:
Reciba nuestro boletín con lo más relevante de la semana. Suscriba su nombre y correo electrónico y haga click en el botón "Suscribir"Comentarios:



