Etudian las referencias a las plantas y árboles que hay en la Biblia
Fuente: ABC.es 14/10/2011 1 comentarios
13 de octubre, 2011. Bilbao. La Universidad de Deusto y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas-CSIC han coeditado el libro "Las plantas en la Biblia", que explora las referencias a las plantas y árboles que hay en la Biblia. Según ha informado hoy la universidad bilbaína en una nota, este libro forma parte de una trilogía cuya elaboración ha llevado más de ocho años a los autores, Santiago Segura y Javier Torres Ripa, y que arrancó en 2005 con "Los jardines en la Antigüedad". El libro analiza los orígenes de los jardines, la interpretación de los paisajes en los textos bíblicos y las propiedades tanto culinarias como curativas de las plantas, arbustos y árboles citados en la Biblia.
La obra incluye capítulos sobre árboles silvestres como el abeto, el ciprés, el olmo y el sauce; árboles frutales, como el olivo, el almendro, el manzano y la palmera; plantas acuáticas como la adelfa, el junco y el papiro; así como cereales, hortalizas y plantas de cultivo, entre lo que destaca el trigo como "símbolo religioso y alimento base de la humanidad".
También se analizan las referencias a las plantas espinosas, como cardos y otras malas hierbas; las plantas venenosas, como la mandrágora y la cicuta; las especias, como el azafrán y la canela; y las flores y hierbas silvestres, como la manzanilla, la amapola y el narciso.
Santiago Segura es profesor emérito de la Universidad de Deusto y autor de textos sobre la cultura clásica. Javier Torres Ripa es director de Publicaciones de la misma universidad y ha publicado varios libros y artículos de jardinería. EFE. ABC.es


1 comentarios hasta ahora
Escribe un comentarioCreo que no tiene mayor importancia lo que este autor hace. Su obra es respetable por el interes de recopilar esa información, pero ojala no se utilice para distorcionar lo que realmente revela la biblia a traves de esos pasajes. En ningun momento las plantas van a sustituir la grandeza del Señor en cuanto dar la sanidad divina al creyente. Es cierto, aparecen pasajes que dan a entender eso, pero es peligroso darle credito porque la esencia espiritual del Señor es el que da salud (Prov. 3:7 y 8)