Otro pastor es arrestado por predicar en la calle en Reino Unido
Fuente: Redacción UC 27/04/2026 0 comentarios
REINO UNIDO, 27 de abril de 2026. En la ciudad de Watford, el pastor Steve Maile, de 66 años, fue detenido por la policía mientras predicaba en la vía pública.
Según su propio testimonio, el pastor llevaba apenas unos minutos predicando y cantando himnos cuando fue rodeado por agentes y arrestado bajo sospecha de delitos de orden público relacionados con “discurso de odio”.
De acuerdo con los reportes oficiales, el contenido de su mensaje incluía "críticas a aspectos históricos del islam, acompañadas de llamados a la conversión religiosa". Sin embargo, las autoridades consideraron que sus palabras podían causar “alarma o angustia” en terceros, lo que motivó su detención.
El propio Maile denunció haber sido tratado “como un criminal peligroso”, asegurando que fue esposado durante largo tiempo y retenido por varias horas antes de ser liberado mientras continúa la investigación.
Un patrón creciente de detenciones
El caso de Maile no es aislado. En los últimos años, diversos predicadores cristianos han sido detenidos en circunstancias similares en el Reino Unido, generalmente bajo leyes de orden público.
Uno de los casos más conocidos es el de Shaun O'Sullivan, quien ha sido arrestado en múltiples ocasiones —hasta 16 veces— por predicar en la calle, incluyendo un episodio en el que fue detenido por decir “Dios te bendiga” a manifestantes musulmanes. A pesar de ello, un tribunal lo absolvió, descartando los cargos de acoso religioso.
Otro antecedente histórico relevante es el de Harry Hammond, arrestado en 2001 por portar carteles con mensajes religiosos considerados ofensivos. Su condena fue confirmada posteriormente por tribunales británicos, sentando un precedente sobre la aplicación de la legislación de orden público frente a expresiones religiosas.
Más recientemente, incluso iglesias completas han enfrentado restricciones. En Colchester, una congregación evangélica fue objeto de una orden oficial que les prohíbe decir a transeúntes que “van al infierno”, bajo el argumento de que tales mensajes pueden causar angustia pública.
Libertad de expresión vs. “discurso de odio”
Estos casos se inscriben en un marco legal cada vez más estricto en el Reino Unido, donde leyes como el Public Order Act permiten sancionar expresiones consideradas “amenazantes, abusivas o insultantes” si generan malestar en terceros.
Organizaciones legales cristianas han denunciado que estas normas están siendo utilizadas para restringir el contenido —y no solo la forma— de la predicación religiosa. En el caso de Maile, sus defensores sostienen que fue detenido no por incitar a la violencia, sino por expresar creencias teológicas tradicionales.
Críticos de estas medidas advierten que el umbral para definir “ofensa” o “angustia” se ha vuelto tan amplio que permite criminalizar discursos religiosos o ideológicos legítimos, especialmente cuando abordan temas sensibles como religión, moral sexual o política.
Mientras las autoridades defienden estas intervenciones como necesarias para preservar la convivencia y prevenir discursos discriminatorios, se está cruzando una línea peligrosa hacia la censura de creencias.


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