Estudiantes de una escuela bíblica en Indonesia están dispuestos a pasar el examen de persecución
Fuente: mundocristiano.tv 17/09/2008 0 comentarios
Lukas Dikson está agradecido pues milagrosamente se salvó de quedar ciego cuando miembros del grupo radical frente de defensores islámicos echaron ácido en su cabeza, cara y otras partes del cuerpo. Él y Ardian estaban entre los dieciocho estudiantes que resultaron heridos cuando la policía los evacuó de sus dormitorios junto a otros mil cuatrocientos estudiantes de la escuela teológica evangélica Arastamar.
"Me siento herido pero mis amigos y yo ahora oramos para poder perdonar a nuestros enemigos", dice Lukas Dikson.
En años recientes hubo varios ataques contra la escuela bíblica pues los vecinos, que son musulmanes, se quejan de las actividades evangelísticas de los estudiantes.
El ataque tuvo lugar luego de que el estudiante Junius Koly fuera acusado de irrumpir en la casa de un vecino.
Pero Junius dice que él sólo estaba recogiendo una sandalia que lanzó contra un ratón. Varios extremistas musulmanes lo golpearon y llevaron a la policía, pero luego fue liberado por falta de evidencias. Los extremistas luego usaron el megáfono de la mezquita y llamaron al pueblo a atacar a sus indeseables vecinos.
"Yo traté de recuperar mi sandalia pero la gente gritó "Ladrón", entonces vinieron y me golpearon. Me siento muy mal porque creo que mis compañeros piensan que todo esto es por mi culpa", dice Junius Koly.
Junius y otros estudiantes varones están resguardados temporalmente en un centro de refugiados mientras algunos otros se fueron a casa con sus familias.
Las seiscientas estudiantes mujeres están ahora resguardadas en este campamento. Usan estas tiendas como aulas improvisadas y dormitorios. Algunas reciben clases bajo los árboles. Aún en estas pobres condiciones los estudiantes están decididos a continuar con sus cursos bíblicos.
Santa Maria, estudiante de la escuela menciona la angustia vivida, "me dio miedo porque lanzaron piedras al dormitorio. Querían matarnos. Por el trauma ahora me asusto cuando veo gente con vestidos musulmanes. Pero no quiero sentir rencor hacia ellos, necesito orar por ellos".
Los ataques forzaron a la escuela teológica evangélica Arastamar a cerrar temporalmente sus instalaciones. La zona está fuertemente vigilada por miembros del frente de defensores islámicos.
Había un ambiente tenso cuando recorrimos el área y encontramos este cartel que señala que la comunidad demanda que la escuela sea cerrada y disuelta. Senny Manave es el vocero de la institución.
Senny Manave, vocero de la escuela explica, "el Frente ataca a cualquier grupo que se les opone. Lamentablemente ni el Gobierno puede controlarlo. Nos estamos trasladando a un pequeño edificio que el Gobierno nos dará. Ahora estamos bajo esta prueba pero Dios tiene un plan y creemos que en Su tiempo El cambiará todo y nos ayudará a regresar".
Mientras tanto los estudiantes están determinados a pasar esta prueba con una buena actitud.


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