El orden divino en la alabanza: el Incienso (1a parte)

por Universo Cristiano 27/02/2009 8 comentarios

El orden divino en la alabanza: el Incienso (1a parte)

Por Zabdiel Torres. El Altar del Incienso del Tabernáculo de Moisés nos muestra el orden divino para la adoración (Ex. 30:1-10). Aunque no estaba dentro del lugar santísimo, donde se encontraba el Arca del Pacto y donde descendía la presencia de Dios, era el mueble más cercano a ese lugar, solo separado por un velo (He. 9:4, se refiere a él como un mueble perteneciente al lugar santísimo). Cuando Jehová le ordena a Moisés que construya ese altar, le da instrucciones precisas sobre sus dimensiones y los materiales con los que debía estar fabricado. El Altar del Incienso, situado frente al Arca del Pacto, es una figura de nuestra adoración dirigida a nuestro Señor Jesucristo.

Lo primero que encontramos en el mandato de Dios para conservar la santidad de este altar es que estaba prohibido quemar sobre él “incienso extraño” (Ex. 30:9). El incienso corresponde a la materia prima de nuestra alabanza, es decir, las palabras que utilizamos en ella. En Ap. 8:3,4 encontramos que el incienso era agregado a las oraciones de los santos –esto es a sus palabras— después de un periodo de silencio. La alabanza requiere de palabras por definición, de acuerdo a lo que dice He.13:15: “Así que, ofrezcamos por medio de él á Dios siempre sacrificio de alabanza, es á saber, fruto de labios que confiesen á su nombre”.

Así como no hay sahumerio posible sin incienso, tampoco hay alabanza posible sin el uso de palabras. Interpretar instrumentalmente un canto, es decir, la música sin la letra, puede servir como tema de fondo al final de una predicación, o para acompañar un tiempo de oración, o simplemente para ejercitar un instrumento, pero no es suficiente para la adoración a Dios, pues ésta requiere del componente verbal. Mucho menos si se trata de un performance de instrumentos musicales, que se compone de una secuencia de acordes o ritmos que, bien ensamblada, puede oírse bien, pero que no constituyen una alabanza como tal.

Introducir conceptos ajenos o contrarios a la Palabra de Dios en la letra de nuestra alabanza es ofrecer un incienso extraño al Señor. En la actualidad, hay muchos cantantes y grupos cristianos cuyas composiciones musicales no mencionan explícitamente a Dios. Con el fin de hacer producciones comerciales y que puedan venderse en el mercado más amplio posible, tanto religioso como secular, los mensajes de estos compositores usan ciertas expresiones bíblicas para que los cristianos las identifiquen como música evangélica, pero sin llegar a mencionar a Dios abiertamente, y así pasar desapercibidos como música secular a fin de ser aceptados por el público no cristiano.

Recuerdo el concierto de un grupo evangélico español, que tocaba al aire libre, en la Puerta del Sol, en un evento de corte evangelístico; lo único que había en la letra de la canción era: “Imparable, imparable es el amor, imparable es el amor, imparable es el amor…” ¿El amor de quién?, me pregunté. Los jóvenes se acercaban curiosos atraídos por la música, tan rítmica, tan actual. Se notaba que los muchachos se lo estaban pasando muy bien, pero no era más que la “tocada” de una banda como cualquier otra, sin mensaje evangélico concreto, sin hablar explícitamente de la salvación de Jesucristo y, por consiguiente, sin producir en aquellos jóvenes una pizca de conciencia de Dios.

Hay letras muy poéticas en ciertas alabanzas cristianas y que pueden pasar como válidas, pero son en realidad puntos de vista personales, inclusive muchas de ellas difieren de lo que la Palabra de Dios dice. Por ejemplo, los cantos dirigidos al Espíritu Santo podrían parecer correctos, pero la Biblia nos dice: “Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la bendición, y la honra, y la gloria, y el poder, para siempre jamás” (Ap. 5:13). En ninguna parte de la Biblia encontramos una adoración al Espíritu Santo, por lo que debemos ser cuidadosos cuando escogemos un canto que se refiera a esa persona de la Trinidad.

El incienso extraño es muy fácil de identificar, tiene un color y aroma distintos al incienso de Dios y se puede detectar inclusive desde antes de quemarlo. Si la letra de una alabanza no resiste el análisis de la Palabra de Dios puede desecharse sin dificultad. Las composiciones que no mencionan a Dios, que solo hablan de la naturaleza, del hombre mismo, o de conceptos contrarios a las verdades bíblicas, por muy poéticas que sean, desprenderán un aroma ajeno que difícilmente será recibido en las alturas (Ex. 30:34-38).

Continuará...

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Artículo anterior:

El orden divino en la alabanza: las Fuentes (introducción)


8 comentarios hasta ahora

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  1. DARIO
    DARIOAutor 24/01/2017

    POR FAVOR! Hay que manejar con mucha delicadeza Las Sagradas Escrituras. Si yo glorifico al Padre, entonces no estoy haciendolo con Cristo y el Espiritu Santo? O piensenlo en cualquier orden. Son TRINO y un solo Dios verdadero. Ahora, que error grandísimo al leer que Jesús dijo: glodia de los hombre no recibo... Hay que leer completo Juan 5, 30-47 para observar a quienes se dirigía. Recordemos que fuimos creados para GLORIFICAR AL PADRE en el nombre de su Hijo Amado Jesucristo, y por nuestra FE con las palabras del ESPIRITU SANTO. El Señor los bendiga y los guarde y haga brillar su rostro y les conceda MISERICORDIA y PAZ.

  2. julieta
    julietaAutor 07/12/2016

    no adorar al espiritu santo????? si es una persona y uno con DIOS Y EL HIJO? POR LO MENOS ARGUMENTA DONDE DICE QUE NO HAY QUE ADORARLLO!

  3. MEBT
    MEBTAutor 06/06/2014

    Excelente, no había podido entender que era el fuego o el incienso extraño. Muchas gracias que Dios los bendiga.

  4. tullido
    tullidoAutor 11/07/2011

    el corazon contrito y humuillado ,el fondo y no laforma,la forma no producira jamas un corazon agradable a Dios,PERO ...un un hombre de corazon agradable a Dios producira SIEMPRE VERDADERA ADORACION con letra o sin letra,con enfasis en el ritmo o en la melodia,no puede el arbol bueno dar malos frutos

  5. MARI
    MARIAutor 24/04/2009

    No estoy para nada de acuerdo con las ideas expresadas en este artículo. La música es un vhículo que tiene el hombre para expresarse y en el ámbito cristiano existen varios géneros pero que de igual manera tienen mensajes de la Palabra de Dios, vivencias, mensajes positivos y hasta a veces nostálgicos pero cada uno d ellos tiene un objetivo, hay música dedicada especícamente para adorar y alabar a Dios como otras son para alegrase, bailar, atraer público y transmitir un mensaje reflexivo.

  6. Liliana
    LilianaAutor 06/03/2009

    ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO YA QUE MUCHAS DE LA "ALABANZAS A DIOS" NO LO MENCIONAN COMO TAL PERO COMO SUENAN BIEN MUCHAS PERSONAS LAS ACEPTAN O PORQUE TIENE RITMOS QUE ESTAN DE MODA EN EL MUNDO. CON LO QUE RESPECTA A MI AHORA SERE MAS CUIDADOSA DE LO QUE OIGO Y SOBRE TODO LO QUE SALE DE MI BOCA PARA ALABAR A MI SALVADOR JESUCRISTO

  7. ORLANDO MORALES
    ORLANDO MORALESAutor 02/03/2009

    HOLA ME GUSTO EL TEMA. A MI ME AGRADA LA ALABANZA QUE NO SEA TAN RITMICA. PERO QUE MAS ME ELEVEN A DIOS.... NO SERE TAN CONSERVADOR PERO QUE LA MUSICA CRISTIANA ME LLEVE AL ARREPENTIMIENTO QUE LA EMOCION... TENGO UNA ALABANZA AQUI. QUIZAS NO ES LA MEJOR COMO A USTED LE GUSTE PERO ES LO MAS TENGO PARA AGRADAR A MI JESUS. http://www.playlist.com/asidiras

  8. manuel cano barahona
    manuel cano barahonaAutor 27/02/2009

    la enseñanza es muy revelacional. y el comentario concuerda con mi manera de pensar, esto es: si nuestro canto no manifiesta el nombre de nuestro señor, su deidad, su poder, su gracia , su misericordia, es decir sus atributos, no funciona. mientras no haya cantico nuevo, dado por el Espiritu Santo,no sirve. es canto del alma, no del Espiritu, jesus dijo.. gloria de los hombres no recibo...espero ansioso la 2da parte. Dios los bendiga y los guarde.amen.

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