Una iglesia «metalera» atrae a creyentes fanáticos de esta música
Fuente: ElTiempo.com 26/03/2011 0 comentarios
Por: COLABORADORES DE TIEMPO UNIVERSITARIO | Pantokrator es un particular templo cristiano en Bogotá, en el que se ora a Dios hasta con 'pogo'. Fue fundado hace casi siete años por el pastor Cristian González, un joven baterista amante del rock pesado cuyo único objetivo es profesar el Evangelio cristiano a través de dicho género. Esta iniciativa ha causado gran controversia en Bosa, localidad en la que está ubicada su iglesia, pues el 'metal' es una de las culturas más rechazadas por las familias tradicionales de la ciudad, ya que sus características musicales y estéticas se asocian más con rituales satánicos y cultos oscuros que con la palabra de Dios.
Los feligreses de Pantokrator son 'metaleros', es decir, hacen parte de esta tribu urbana que escucha este género musical pesado y cargado de color negro y sonidos guturales, pero que al igual que Cristian González, creen en Jesucristo y su legado espiritual tanto como aquellas familias que los repudian.
El líder y sacerdote de esta iglesia asegura que "Jesucristo era capaz de demostrar que él se acercaba a las personas sin importarle la condición que tuvieran, ya fueran prostitutas, ladrones, fariseos, etc... él se acercaba a ellos, rompió ese esquema a través de la acción".
De este modo, estos creyentes incomprendidos se acercan a Dios a través de la iglesia de González. Pantokrator lleva alrededor de siete años y, a la fecha, cuenta con más de 80 miembros fieles.
"Ha sido difícil hacerse un lugar"
Desde que el pastor creó Pantokrator, las reacciones de la gente han sido muy diversas y por ello, no han dejado de presentarse problemas a su alrededor.
Uno ha sido las repetidas amenazas por parte de grupos satánicos que han atentado contra las instalaciones de la iglesia, manifestando que el 'metal' es "propio de Satanás y el oscurantismo".
No obstante, González sigue obstinado con su ideal de fe y amor por su religión cristiana, sin abandonar, por supuesto, el 'metal'.
"Contra el estereotipo"
El líder de Pantokrator asegura que su grupo es la oposición a la estereotipación, pues los valores, según el, no están arraigados con la estética sino con el mensaje y el poder de transformar la mente no solo de sus feligreses: también de todos aquellos que contradicen sus planteamientos.
Este pastor cree que su proyecto también ha 'rehabilitado' a todos aquellos jóvenes que deambulaban por el sector y que adolecen de "una formación espiritual que cambie su perspectiva del mundo y la vida", lo que contribuye a una transformación positiva de la comunidad de Bosa, donde la violencia, la delincuencia y otros padecimientos sociales afectan a las familias que allí residen.
Según González, su iglesia fue la primera de este tipo en Colombia, pero afirma que estos templos en torno al rock ya se habían gestado en otros países desde hace mucho tiempo.
Un ejemplo claro de ello es que muchos artistas de su preferencia asisten a estas iglesias, algo que muchos fanáticos del 'metal' desconocen. El pastor menciona a Nicko McBrain, baterista de Iron Maiden; a Dave Mustaine, de Megadeth, y a Alice Cooper, entre otros.
"Un culto con 'pogo'"
Los asistentes a la llamada 'iglesia metalera' de Bogotá dicen estar sorprendidos con la elocuencia y convicción de Cristian González en el Evangelio cristiano, pues conoce muy bien el ideal de dicha religión, tanto como su historia y desarrollo.
Habitualmente, González da inicio a su sermón con la siguiente frase: "Les voy a contar quién es este mechudo que tienen al frente" y, acto seguido, procede a explicar todos esos factores diferenciadores de su iglesia y comunidad, dándole a entender a quienes hayan llegado allí ese día por primera vez, que la apariencia es lo de menos para creer en Cristo y su legado.
En medio de 'melenas', taches, parches, chaquetas de cuero, cadenas y demás, sus apasionados feligreses hacen uso del particular 'pogo' (un baile propio del 'hardcore' y el 'punk' que consiste en chocarse y empujarse mutuamente con el ritmo de la música), en este caso, como método de alabanza y rendición a Jesucristo.
Según ellos, Él es "el creador de su música" y quien les da la fuerza para cambiar el concepto de este género musical, sobre cuyo desconocimiento surgen malas interpretaciones.
El posicionamiento y reconocimiento de la comunidad Pantokrator ha sido tan grande en la localidad que los mismos párrocos de otros templos recomiendan a los jóvenes amantes del rock que asistan a esta iglesia y participen en su culto, pues en los tradicionales, pueden ser rechazados por los devotos convencionales y hasta por los mismos sacerdotes.
José Ramírez, feligrés y miembro activo de esta comunidad, cuenta que un padre en una iglesia le recomendó ir a Pantokrator, argumentándole que allí tendría una mayor aceptación.
Según Ramírez, sus palabras fueron: "Vaya a esa iglesia, 'chino', que allá le va mejor".
De esa forma, Cristian González y su 'iglesia metalera' se han convertido en agentes de cambio positivo en este sector, combatiendo a diario la discriminación.
Más que una iglesia
En la actualidad, González vive de su iglesia y de algunos negocios que ha creado en torno a la misma. Por un lado, vende camisetas, discos y libros, entre otros elementos referentes al cristianismo.
Asimismo, organiza actividades como salidas de campo, festivales y conciertos que convoquen a nuevos creyentes. También ayuda a recoger fondos para ampliar la comunidad, pues entre sus planes se encuentra fundar más templos de este tipo para así difundir esta cultura 'metalero-cristiana'
"Hemos logrado salvar a muchos jóvenes de todos esos males que abundan en las calles de Bogotá", argumenta.
La comunidad Pantokrator ha ganado un lugar para profesar la palabra cristiana. Ha logrado cautivar a los jóvenes; a muchos de ellos, los ha apartado de un entorno violento. Y en especial, ha sembrado una semilla contra la discriminación en la localidad de Bosa.


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