Hidalgo, México - Decenas de personas de las comunidades Cantinela, Dios Padre y Valente impidieron que un grupo de evangélicos construyera un templo en el cerro conocido como El Candhó, argumentando que está en litigio. Los hechos sucedieron el primero de marzo, a las 10 de la mañana, cuando evangélicos llegaron al cerro a colocar lo que sería la primera piedra de su iglesia. No había transcurrido mucho tiempo cuando se presentaron decenas de personas provenientes de las tres comunidades mencionadas, quienes les informaron que no podían llevar a cabo esa acción porque el predio enfrenta un proceso penal por despojo.
Los hermanos Gabriel, Rolando y Rufino, de apellidos Chavarría Torres, identificados como evangélicos, les manifestaron ser los legítimos dueños del terreno.
Sin embargo, hubo quienes los contradijeron y respondieron que los propietarios son otros. La tensión imperó en todo momento, pero sin originar enfrentamientos.
Alertadas las corporaciones policiacas y gubernamentales, tanto del estado como del municipio, acudieron patrullas a al lugar del conflicto.
Personal de Gobernación de Ixmiquilpan dialogó con ambas partes, convocándolas a reunirse, mañana, en las oficinas de Gobernación, delegación Ixmiquilpan, a fin de llegar a un acuerdo.


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Escribe un comentarioTuvimos la experiencia de visitar algunas iglesias en Ixmiquilpan, Tulancingo y la huasteca hidalguense años atrás. Pude ver que algunas iglesias evangélicas estaban trabajando firmes y fuertes, sin verdaderas "presiones" de intolerancia religiosa. Ahora pareciera que las "represalias" por el avance del evangelio en nuestras comunidades mexicanas demuestra que no todos están contentos. La exhortación debe ser que prediquemos el evangelio en donde nos encontremos, mientras tenemos oportunidad.